Rinconcito de coloresss!!!

- Mel
- El mundo, Spain
- Siempre estaré cuando me necesites... y si no también, jejeje
lunes, 19 de noviembre de 2012
sábado, 17 de noviembre de 2012
jueves, 15 de noviembre de 2012
¿Qué hacer cuando el teléfono móvil se moja?
El que se nos caiga el móvil al inodoro, a un cubo con agua mientras lavamos el coche, jejeje o a un charco,podría
ocurrirnos a alguno de nosotros en cualquier momento de despiste,
Habitualmente, nos disponemos a abrir el teléfono, desmontar y
secar cada una de sus piezas y utilizar papel súper absorbente... con la
esperanza de poder salvar nuestro útil tubito (o lo que sea), y deseando que no
sea demasiado tarde. Después habrá que armarlo nuevamente, desde el nivel de
desarme al que hayamos llegado. Por supuesto que todo esto podría no ser fácil
de hacer. Sin embargo, si nos encontramos en tal situación, lo mejor es seguir
los siguientes consejos:
1- Sacar inmediatamente la batería para
evitar que los cortocircuitos eléctricos carbonicen los frágiles órganos
internos del móvil.
2- Luego secar suavemente el teléfono con
una toalla y meterlo en una jarra llena de arroz sin cocinar, es decir,
crudo.
3- En esa forma, simplemente dejarlo unas
horas, si es posible una noche entera. Y nada
más.
4- Colocar nuevamente la batería y listo
Este truco (no tan truco) funciona por la misma razón por la que la sal se
mantiene seca si se ponen en el salero unos cuántos granos de arroz crudo, cosa
que conocemos y practicamos. El arroz tiene una elevada afinidad química por el
agua, lo que significa que las moléculas en el arroz sienten una atracción casi
magnética por las moléculas de agua, que son absorbidas por el arroz en lugar de
gotear dentro del teléfono.
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domingo, 11 de noviembre de 2012
sábado, 10 de noviembre de 2012
DERECHOS, QUE NO PRIVILEGIOS
Según el Diccionario
de uso del español de María Moliner, privilegio
es la excepción de una obligación, o
posibilidad de hacer o tener algo que a los demás les está prohibido o vedado,
que tiene una persona por una circunstancia propia o por concesión de un
superior. Por el contrario derecho es la circunstancia de poder
exigir una cosa porque es justa.
Soy funcionaria, me
dedico a la docencia y trabajo en un instituto de educación secundaria, en este
país. Y no, yo no tengo privilegios.
El sueldo que cobro es
un derecho que me gano honradamente con mi trabajo. Está regulado por un
convenio en el que participan y firman todas las partes interesadas. Es
transparente, cualquier ciudadano puede saber lo que cobro. Hacienda conoce perfectamente
mis ingresos, en mi declaración no cabe el fraude ni la picaresca. Mis ahorros,
pocos, están en entidades bancarias completamente controladas por el estado, y
no en paraísos fiscales. Me levanto todas las mañanas a las seis y media para
ir a trabajar. Cuando regreso estoy cansada, porque, aunque no lo parezca, este
oficio es agotador. Diariamente doy cuenta de mi trabajo primero a mis alumnos
y por supuesto a sus padres, luego a mi
director y si es preciso al inspector de mi zona, porque yo sí tengo
jefes. Obtuve mi puesto de trabajo
aprobando una oposición, que por si alguien no lo sabe, es una prueba muy dura,
y no hubo “enchufismos” de ninguna clase. Si tengo que ir a trabajar en coche,
el vehículo es propio y pago la gasolina, yo no tengo coche oficial ni chófer.
Si he de quedarme a comer, me pago la comida, yo no cobro dietas. El café y el
almuerzo corren por mi cuenta, y hasta los bolígrafos rojos que gasto para
corregir los ejercicios de mis alumnos, los compro con mi dinero. Los libros de
texto y de lectura que necesito para trabajar, de momento, nos los ceden,
gratuitamente las editoriales, tampoco les cuestan un euro a la Administración.
No, yo no tengo
privilegios. Alguien podría pensar que disfruto de un mes de vacaciones más que
el resto de mortales. Pero durante el curso escolar trabajo prácticamente todos
los domingos, y cuando no trabajo en domingo es porque lo he hecho en sábado.
Si cuentan todos estos días, verán que suman más de 31, que son los que tiene
el mes de Julio. Cuando llevo a mis alumnos de excursión o de viaje, les dedico
las 24 horas, dejando a mis hijos y a mi familia.
No, yo no tengo
privilegios. Y sin embargo me siento privilegiada. Sí, me siento privilegiada
porque considero que mi trabajo es muy importante y valioso y realizo un
servicio social. Me siento privilegiada cuando veo crecer y madurar a mis
alumnos, los veo superar sus dificultades y aprender, y yo estoy ahí
ayudándoles, aunque solo sea un poquito. Me siento privilegiada cuando mis
alumnos me saludan por la calle, casi siempre
con una sonrisa y cuando hablo con sus padres con la cordialidad propia
de quienes comparten objetivos. Me siento privilegiada cuando encuentro a
antiguos alumnos y me hablan de sus vidas, de sus éxitos y sus proyectos. Y
sobre todo me siento privilegiada porque trabajo rodeada de extraordinarios
profesionales que se dejan la piel día a día para llevar a buen puerto esta
nave que la Administración se empeña en hacer zozobrar.
Sí, estos son mis
privilegios, pero puedo asegurarles que no le cuestan ni un euro al
contribuyente.
Con todo, no crean que
quiero ponerme medallas, nada más lejos. En el fondo me siento como el siervo inútil del Evangelio, al fin y
al cabo solo cumplo con mis obligaciones. Pero es importante no confundir derechos
con privilegios. Los recortes en Sanidad y Educación, son recortes en derechos
y no en privilegios. Que no os confundan. No veáis enemigos donde hay amigos,
ni verdugos donde hay víctimas como vosotros. Confundir es un arma de poder
para camuflar al verdadero culpable.
Con todo lo que está
cayendo sobre los docentes, lo que más me duele no es la pérdida de poder
adquisitivo, sino el menoscabo moral al que se nos está sometiendo. Solo pido a
la sociedad, respeto. A los políticos, honestidad, porque muchos han olvidado
el significado de esa palabra, si es que lo conocieron alguna vez. También les
pido valentía, porque pisotear al débil es de cobardes. Los culpables de esta
crisis son mucho más poderosos que nosotros y sí tienen privilegios, que lo paguen
ellos. Por la dignidad del docente, que
es lo que no nos pueden quitar.
viernes, 2 de noviembre de 2012
He soñado tantas veces cómo sería mi vida contigo.
Y es que yo me siento como iluminado, enamorado...
Tú me quieres, yo te quiero, entonces por qué no estar juntos.
Caminemos de la mano, conquistaremos el mundo.
Tú y yo, el mundo, el mundo para los dos.
Dime cómo te sientes...
He bailado bajo la lluvia, he sentido la luz del sol,
he tenido la sensación, de que me quieres.
Si invertí, eso me ha hecho grande. Si donde ahora sé quién soy.
Yo le entrego mi corazón. Si aún lo quiere...
Oh, oh, oh, oh, oh, oh. Te voy a esperar (x2)
Si no estás se detiene el tiempo, si no estás, por siempre, te voy a esperar.
Si no estás se detiene el tiempo. Te voy a esperar.
Te voy a esperar. Oh, oh, oh, oh, oh, oh. (x2)
No he dejado de crecer, nunca me he olvidado de soñar.
En el momento que te vi, descubrí la electricidad.
He bailado bajo la lluvia, he sentido la luz del sol,
he tenido la sensación, de que me quieres.
Si invertí, eso me ha hecho grande. Si donde ahora sé quién soy.
Yo le entrego mi corazón. Si aún lo quiere...
Oh, oh, oh, oh, oh, oh. Te voy a esperar. (x2)
Yo te esperaré, siempre aquí estaré, y a tu lado caminaré, lucharé, volaré.
Cumpliremos los sueños juntos. No, no, no, no, no. No te vallas. Ven, regresa...
Te voy a esperar. Oh, oh, oh, oh, oh, oh. (x4)
Te voy a esperar...
Y es que yo me siento como iluminado, enamorado...
Tú me quieres, yo te quiero, entonces por qué no estar juntos.
Caminemos de la mano, conquistaremos el mundo.
Tú y yo, el mundo, el mundo para los dos.
Dime cómo te sientes...
He bailado bajo la lluvia, he sentido la luz del sol,
he tenido la sensación, de que me quieres.
Si invertí, eso me ha hecho grande. Si donde ahora sé quién soy.
Yo le entrego mi corazón. Si aún lo quiere...
Oh, oh, oh, oh, oh, oh. Te voy a esperar (x2)
Si no estás se detiene el tiempo, si no estás, por siempre, te voy a esperar.
Si no estás se detiene el tiempo. Te voy a esperar.
Te voy a esperar. Oh, oh, oh, oh, oh, oh. (x2)
No he dejado de crecer, nunca me he olvidado de soñar.
En el momento que te vi, descubrí la electricidad.
He bailado bajo la lluvia, he sentido la luz del sol,
he tenido la sensación, de que me quieres.
Si invertí, eso me ha hecho grande. Si donde ahora sé quién soy.
Yo le entrego mi corazón. Si aún lo quiere...
Oh, oh, oh, oh, oh, oh. Te voy a esperar. (x2)
Yo te esperaré, siempre aquí estaré, y a tu lado caminaré, lucharé, volaré.
Cumpliremos los sueños juntos. No, no, no, no, no. No te vallas. Ven, regresa...
Te voy a esperar. Oh, oh, oh, oh, oh, oh. (x4)
Te voy a esperar...
jueves, 1 de noviembre de 2012
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