miércoles, 26 de diciembre de 2012

El aceite de oliva

Aquí tienes  algunos truquitos para beneficiarte del poder del aceite de oliva:
- Uñas frágiles: Si tienes unas uñas frágiles y débiles, puedes utilizar aceite de oliva. Al hacerte la manicura, pon las puntas de tus dedos a remojo durante unos minutos en un vaso con aceite. Y si tienes los dedos y uñas manchadas por fumar, añade también unas gotas de zumo de limón. En poco tiempo verás como las manchas desaparecen.
- Hidratar el cabello seco y castigado: masajea tu pelo con un poco de aceite dos horas antes de lavarlo. Para conseguir un mayor efecto, cubre tu pelo con una toalla humedecida con agua caliente.
- Para cuidar tus manos o pies: Primero puedes exfoliar los pies con la mezcla de aceite de oliva y azúcar frotando bien en los dedos. Después date un buen masaje en los pies con esa misma mezcla, colócate unos calcetines y acuéstate. A la mañana siguiente y tras aclararlos con agua comprobaras lo suaves que están.Sobre todo en invierno cuando por el frío la piel se agrieta y duele, es un remedio comprobado.
- Para una buena depilación: Sustituye la espuma de afeitar por aceite de oliva , te protegerá la piel y facilitará que la cuchilla resbale.
- Y por último, si quieres presumir de pestañas largas y fuertes, no hay nada como frotarlas diariamente con aceite de oliva.

El aceite de oliva, además de tener beneficios sobradamente conocidos para la salud, tiene  propiedades muy buenas para los cuidados estéticos y de belleza. Por eso, cada vez es más común encontrarnos con productos de estas gamas que incluyen el preciado oro líquido entre sus ingredientes.
Su alto contenido en vitaminas, especialmente la E y otros antioxidantes, hacen del aceite de oliva un ingrediente muy valorado en la elaboración de cosméticos como geles, limpiadores de impurezas, cremas antiarrugas, productos capilares que funcionan como protectoras y regeneradoras del cabello. Además también se valora mucho el uso de aceite de oliva para cremas de manos y pies ya que es utrahidratante y regenera la piel seca.

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Un coro infantil deja helado al público


Un coro infantil de una ciudad alemana dejó fríos a los espectadores tras presenciar una escenificación que tardarán tiempo en olvidar.
Todo sucedió cuando los jóvenes comenzaron a entonar la canción 'Mad World' de Tears for fears. De repente, uno de los niños se separó del grupo y salió del escenario. A los pocos segundos se le unió otro compañero, que dejó de cantar y se marchó con paso tranquilo y así fueron saliendo uno a uno hasta que quedó un niño en el escenario.
El niño que quedó solo frente a los espectadores aportó un dato: "cada 3 segundos el mundo pierde a un niño por causas que podrían haberse evitado". En realidad, la salida de los niños se trataba de una original acción de concienciación de la ONG International Children's Fund con motivo del Día Universal del Niño.



http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=283055

martes, 25 de diciembre de 2012

Para la ciencia, reciclar regalos no está tan mal

Psicólogos de EE.UU. aseguran que dar un presente obsequiado no es tan ofensivo como se cree. Pero los expertos locales lo desaprueban.


Por Mariana Israel


La Navidad nos deja un tendal de regalos de dos tipos: los esperados y los indeseables. Muchas personas optan por cambiarlos, pero, sobre todo en EE.UU., es cada vez más común que se los pasen a otros que sepan aprovecharlos mejor. Esta tendencia se conoce como regifting (re-regalar) o reciclaje. La psicóloga Gabrielle Adams, profesora de la Escuela de Negocios de la Universidad de Londres, quiso indagar en esta práctica y puso en marcha una serie de experimentos, cuyos resultados se publicaron esta semana en la revista Psychological Science. “Mis colegas y yo nos interesamos en esta tendencia, porque es una práctica cultural común que todavía sigue censurándose. Todos conocemos personas que re-regalan, o tal vez lo hacemos nosotros mismos, pero en general cuesta reconocerlo”, le dijo al diario PERFIL vía e mail.

De acuerdo con sus hallazgos, a quien regala no le importa tanto el destino del obsequio, a pesar de lo que se cree normalmente. Uno de los experimentos midió el grado de “ofensividad” de los compradores si los obsequiados tiraban a la basura o “reciclaban” los objetos. Los dadores se ofendían mucho menos si los receptores los volvían a regalar, mientras que los destinatarios percibían que el daño era el mismo.

Los científicos concluyeron que la asimetría en las reacciones se basaba en la percepción de los derechos sobre un regalo. Quien lo entrega, ¿conserva algún grado de decisión sobre su futuro? Según los que reciben el obsequio, sí. Según quienes lo dan, no. Por esto concluyeron que debería levantarse la censura social sobre la práctica del regifting . “Volver a regalar un obsequio no es malo”, dijo Adams. “De hecho, es una manera de asegurar que los regalos se trasladan a aquellos que realmente los van a disfrutar”, agregó. Contempla excepciones, claro: “No es lo mismo dar un anillo de compromiso que un jean”.

Imperdonable. A pesar del paper de Adams, para la mayoría de las personas volver a obsequiar un regalo es una conducta reprobable. “Si alguien que quiero vuelve a regalar algo que le di, obvio que voy a sentirme un poco mal. La pifié”, opinó Pilar Tapia, de 26 años. Diana Litvinoff, psicóloga y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), lo tradujo en términos científicos: “Re-regalar es una falta de valoración hacia quien te dio el regalo y hacia aquel a quien se lo pasás”. En el mismos sentido también opinó Enrique Novelli, miembro titular de APA: “Reciclar un regalo es rechazar al otro y despreciar lo dado, ya que el acto de regalar es un comportamiento con corriente afectiva”.

En el país, esta moda todavía no es tan común. Al menos, no tanto como cambiar los regalos, signo que Litvinoff enmarca en una cultura del objeto. “Se valora más el objeto en sí que el vínculo o el gesto. Predomina la idea de que la felicidad me la va a dar el regalo y no la relación con el otro”, explicó. Desde su punto de vista, el orgullo de quien regala se resiente si se entera de que el receptor le dio otro destino al objeto, más si la relación es cercana.

Lo que sucede en el cerebro cuando regalamos contribuye a entender el fenómeno. El psicólogo Esteban Mongiello, del Centro de Asistencia, Docencia e Investigación en Neurociencia (Adineu), sostuvo que el acto de regalar activa varios circuitos neuronales. “Está relacionado íntimamente con la capacidad de desarrollar empatía, entendida como la habilidad de experimentar los sentimientos del otro de manera vicaria.” Mongiello expresó que, más allá del obsequio en sí, lo que repercute a nivel cerebral es si el dador pudo entender y codificar qué regalo era relevante para el receptor. “Si la conexión sucede, ambos, el que entrega y el que recibe el regalo, viven una situación de gratificación mutua.” Para el experto, la clave para evitar reciclados y devoluciones estas fiestas no es esforzarse en conseguir el regalo ideal, sino conectarse emocionalmente con el otro.

Cómo elegir el obsequio ideal

La ciencia revela que, en general, es muy difícil meterse en la cabeza del otro para elegir el regalo ideal. Una de las claves, entonces, es ir a lo seguro y regalar lo que el otro pida, según un trabajo de la Universidad de Harvard publicado en el Journal of Experimental Social Psychology. Ni el precio ni aun el componente emocional que se vuelque en el obsequio garantizan satisfacción del otro lado. Según otro trabajo publicado en la misma revista científica, los obsequios más “pensados” y que requieren un tiempo de búsqueda repercuten, sobre todo, en el comprador, que se siente más cerca del receptor. Si sabemos que esto funciona, ¿por qué seguimos fallando? Para la psicóloga Diana Litvinoff, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, “hay regalos en los que hay un grado mayor de narcisismo: doy lo que a mí me gusta y no lo que el otro quiere. Fallamos cuando no nos identificamos con el otro, con lo que le gusta y lo que necesita”. A su vez, la experta reconoció que si sólo se tiene en cuenta lo que quiere el otro, quien regala no se siente representado en el obsequio. “Por eso muchas veces cuesta regalar dinero”, explicó.

lunes, 24 de diciembre de 2012

domingo, 23 de diciembre de 2012

sábado, 22 de diciembre de 2012

Los medicamentos


Vengo del médico y me ha fastidiado el día. ¡Pues no me ha dicho que no tengo nada! ¿Qué sabrá él? Va el tío y me dice que no tengo que tomar ningún medicamento, que estoy sanísimo… ¡Pues claro que estoy sanísimo! ¡Porque tomo medicamentos!

A mí es que los medicamentos me dan mucha seguridad. ¿A ustedes no les parecen una maravilla? Son lo más parecido a un milagro: tú te tomas una pastilla… ¡y se te quita el dolor de cabeza! Ella se toma otra… ¡y ya no se queda embarazada! ¡Y tú te tomas otra… y se te pone dura!

No me dirán que esto no es un milagro…
¿Cómo sabe una Aspirina así de pequeña a qué parte del cuerpo tiene que ir? Te tomas una Aspirina, llega al estómago…
- Buenaaasss, ¿es aquí el dolor?
- No, eso va a ser en el piso de arriba, en la cabeza, al lado del hipotálamo, allí pregunte usted por “migraña”.

¡Oye… y llega! A mí me preguntan dónde está el hipotálamo, y… ¡ni de coña!
¡Las pastillas son la leche! Las que más me gustan son las blancas, son tan sobrias, no sé… parece como que curan más. Las cápsulas las encuentro frívolas… me dan la impresión de que son demasiado chillonas… ¿verdad? Siempre me pregunto, ¿para qué gastarán en ponerles colorines a las cápsulas si en el estómago no tenemos ojos? Que se fijen en los supositorios: a nadie se le ha ocurrido hacerlos de colores, como los helados… Todo el mundo sabe que por muchos colorines que les pongan… con el tercer ojo no se pueden leer novelas.

Además, hay enfermedades en las que se toman medicamentos riquísimos. Los constipados, por ejemplo. ¡Los jarabes de los constipados están de muerte! Yo creo que en invierno deberían servirlos en los bares:
- ¡Ponme un chupito de Bisolvon… y un expectorante pa’ todos, que un día es un día!

¿Y las Aspirinas infantiles? ¡Están mejor que los Lacasitos! Lo que no entiendo es por qué a las de adultos les cambian de sabor.

Otra cosa que no entiendo: ¿quién les pone los nombres a los medicamentos? Para mí que son dos tíos: uno que tiene las ideas muy claras y les pone a los medicamentos nombres que te dan pistas de para qué sirven: Peusek, Evacuol, Mucosán… Y otro tío que va de creativo y se inventa marcas como Atarax, Clamoxil, Augmentine… Que, claro, uno se pregunta: ¿qué aumenta el Augmentine? ¿Se vende junto con la Viagra? Si es que son ganas de complicar las cosas. El bicarbonato por ejemplo, ¿por qué no le llaman Eructol?... o los supositorios, ¿por qué no se llaman Son-pal-cul?... Y, ya puestos, al Hemoal que le llamen Almorranón.


Otra cosa que me encanta de los medicamentos es el prospecto. A veces con sólo leerlo y ver la cantidad de cosas que cura, ya me siento mejor. Bueno, menos con los prospectos de los tranquilizantes. Porque te pones a leer los efectos secundarios y… “Este medicamento le puede producir mareos, temblor, cefalea, insomnio con ansiedad y depresión, visión borrosa, sequedad en la boca, estreñimiento, taquicardia…” Pero, ¿cómo puede eso tranquilizar a alguien?

Bueno, si nos ponemos a criticar… Hay un medicamentos que a mí me pone muy nervioso: las gotas. No se conoce a nadie que haya conseguido echarse el número de gotas que le dice el médico. Porque, ¿cómo lo haces? Tienes la cabeza de lado, el cuentagotas arriba… Y ahora… ¿Cómo cuentas las gotas? Al final acabas:
- Uno, dos, tres chorro, cinco, seis, chorro… doce…

Eso sí, cuando uno está realmente mal, no hay nada como las inyecciones. Lo que pasa es que da un poquito de miedo. Yo además tengo la mala suerte de que siempre que voy a pincharme, me toca el practicante; o sea, ¡que quiere practicar con mi culo! ¡Joder, si quiere practicar, que practique con el culo de su padre, y luego que venga!

Lo que pasa es que como estás muy mal, dices: “Vamos pa’adelante” Te bajas los pantalones… el tío se pone a tu espalda… Y no hace ruido. ¿Qué estará haciendo? ¿Se habrá ido? No, porque de pronto te dice…
- Relaje la nalga…
¿Que relaje la nalga? Mire usted, yo con el culo al aire y un tío por detrás… ¡No me relajo!

Aunque, no nos engañemos: duele, pero un jeringazo es mano de santo. Y es que los medicamentos te hacen la vida más fácil. Por eso nos resistimos a tirarlos. Y llega un momento en que con sólo mirar el armario de las medicinas se puede saber la vida de una persona: “Mira, el jarabe rosa de Paquito, ¡cuánto le gustaba!”…”¡Aaaanda! los supositorios de Paquito… ¡Hay que ver lo contento que se quedaba cuando le poníamos uno!” “Fíjate, la tobillera de cuando a Paquito le dio por… el ballet de puntas…” “¡Ay, mira, esto es agua oxigenada, de cuando a Paquito le dio… por teñirse el pelo!” “Y vaselina mentolada… Esto también es de Paquito, pero no sé para qué la usa”

En fin, que… ¿Saben lo que les digo? Que en vez de dejar de tomar medicinas, lo que voy a hacer es dejar de ir al médico. Y así me tomo lo que quiero.

 
 


 

viernes, 21 de diciembre de 2012

domingo, 16 de diciembre de 2012

Sinfonía


viernes, 7 de diciembre de 2012